sábado 11 de julio de 2009

Malicias, tristezas, y la nueva gracia “kristalina”

Preguntas a boca de jarro, o de jarrito: ¿por qué si el malvado y psicópata Guillermo Moreno es un perjuicio público, los diarios y voceros económicos anunciaban durante estos días que los supermercados, ignorándolo, estaban aumentando los precios? No entiendo. Entonces, si se va Moreno, ¿todo va a costar más caro? El Cronista tituló el día martes “Con un gabinete morenizado, el mercado entierra sus ilusiones poselectorales”. Ya sé la solución: que en lugar de Moreno pongan a Carlos Melconian o a Roberto Cachanosky. Sigo interrogándome: ¿por qué la farándula de la televisión es reaccionaria y la gente de teatro progresista? Esto no es una opinión, es un registro científico. Y me hago esta pregunta, ya que son gratis, ¿por qué no se duda de que hay que hacerlo con preservativo y se duda si hay que usar o no el barbijo? Yo no uso aquél ni éste. Soy ya mayor y estoy bastante exento del aquel bello ejercicio, y la edad permite excluirme del barbijo. Alguien, muy pero muy inteligente, podría considerar que morirse de la gripe del chancho es una escala indeseada e inferior de la muerte. ¡Hay tantas otras formas! No me sigan, no voy hacia ningún lado.
Al menos José Pablo Feinmann sabe adónde va y adónde no va. El domingo, en la contratapa de Página/12, se recluye en un soliloquio político lleno de irónica melancolía y se dice: “Es posible que no se pueda. Que no se pueda nada (...) No se puede ir en contra del mundo. El mundo derrotó a la izquierda y se olvidó de ella. La izquierda da triste. ¿Notaron algo? El estado espiritual de la izquierda es llorar a sus mártires (...) En cuanto al populismo, es estatista y también de izquierda y de la más ordinaria (...) Basta. Nos alegra el campo. Gente de bien. Gente honrada. Hicieron el país. Todos quieren estar cerca de ellos (...) Para los que perdieron, para los que vieron cómo se aleja otra tibia esperanza de algo más digno que un consuelo, cuando suban a un taxi, el taxista ya no les va a reventar las orejas hablándoles mal del Gobierno (...) Uno se siente cada vez más raro en este país y hasta en este mundo. Se mete para adentro (...)”
No te adentres mucho Feinmann, “el bueno”, todavía hay vida en el “afuera”. Todos se equivocan y aciertan, unos una vez, otros, otra. Y están los que siempre desaciertan. Esos -me sopla un comedido- son los que, como decía Arturo Jauretche, “cuando están mal, votan bien, y cuando están bien, votan mal”. Sin hacer ninguna alusión a la Argentina del domingo 28, el axioma plantearía el interrogante acerca de qué es votar bien, o mal. Pero no hay respuesta que no adolezca de intención o de arbitrio. Lo único que hay es lo que no hay, certezas. Porque todas son dudas. Las causas de la muerte de Michael Jackson, las del triunfo del Gobierno en El Calafate o las causas del virus porcino. Virus estrambótico que muta y no se sabe hacia dónde ni hasta cuándo. Metáfora nacional. Modesto enigma. Anuncian que el chancho no va a figurar en la próxima exposición agroganadera en La Rural. Lo esconden, pero no a la soja que lo alimenta y que es la que, a lo mejor, lo condena y contamina. Ahora, una pregunta mínima: ¿si la pandemia hubiera ocurrido en los momentos de la Resolución 125, quién hubiera ganado, la gripe o el campo?
No quisiera meterme en Honduras. Ya es bastante con la mesa de Mirtha Legrand. Esa mesa es capaz de quitarle profundidad al vórtice del “Infierno”, de Dante. Algunos, con méritos profundos, se sientan allí y se vacían sin darse cuenta. La dama anfitriona tiene tanta inimputable capacidad de vaciamiento que si a esa mesa se sentara, pongamos, Umberto Eco, de él solo quedaría un eco insignificante y efímero. En esos almuerzos, hasta se lograría superficializar a la tragedia griega y al Holocausto. Hay invitados que se muestran tan lábiles al menú que acaban mimetizados con la nada y sin necesidad de esforzarse. Leonardo Favio, después de ver a Felipe Solá en esa mesa, callado y sonriente cuando “la señora” decía que lo de Honduras no le importaba nada, decidió borrarlo de todas las menciones de agradecimiento que figuran en las copias de su película Aniceto. No sé si se merece tanto; a lo mejor, si Favio mantuviera el nombre de Solá en los créditos, la gente lo pasaría por alto como si no existiera. Es lo que hizo con él Jaime Durán Barba. A Felipe Solá lo terminaron de desvanecer sus socios, le chuparon la marca peronista y la “tinellizaron” por cuenta propia. Lo que le quedó ahora es un limbo. Limbo que la Santa Iglesia ha abolido.
De lo que no hay abolición es del absurdo; Ionesco, Beckett y Genet, en la Argentina, han sido superados. Y no precisamente en el teatro. ¿Cómo se entiende esta escena: Eduardo Duhalde, calificado de “narcotraficante” por Elisa “Casandra” Carrió, acabó presentando, en un curso de liderazgo del Movimiento Productivo Argentino, al rabino Sergio Bergman, bienaventurado de Carrió y ético fundamentalista de rango? No hay que reírse. Y menos, dejar que se rían de uno. Existe un nuevo diagnóstico de la risa, la gelotofilia. En un congreso científico sobre “la risa”, en Granada, se reveló que esta nueva patología responde a un patrón de personas que disfrutan con que se rían de ellas. “Buscan ser denigradas”, diagnosticó muy seriamente el investigador Willibald Ruch, de la Universidad de Zurich. Qué fácil la hacen los científicos. ¡Si toda la humanidad padece de gelotofilia! Es más, creo que este mundo que estamos construyendo, voluntaria y entusiastamente, es una prueba.
Lo soy yo mismo, qué necesidad tengo de exponerme a que tantos se rían de mí si no fuera que obtengo algún beneficio. Imagínense, vivo en la Ciudad de Buenos Aires, adonde vaya, encuentro votantes que se ríen de mi voto. Y yo les sigo prodigando mi gracia imperdonable y “kristalina”.

orlando barone.

un abrazo compañeros.

viernes 3 de julio de 2009

nos habíamos amado tanto



que pena che...........
el tiempo,todo lo destruye.

el pj se lo meten en el orto!!!

no los necesito,ta claro!.

seul contre tous.

como es costumbre ya, los dejo con mi amigo orlando.

Disculpen. Sí. Perdonen esto que les incito a leer a continuación, pero intuyo que es imperdonable. Fue publicado en el diario El Cronista del miércoles 1º y su autor es Alejandro Rozitchner, autodefinido a sí mismo como “nutricionista intelectual”. Escribió lo siguiente: “Señora de nadie, para nadie, sola, que no inspira la piedad que podría, a fuerza de desplantes y caritas necias. Repetidora de Néstor, presidenta de todas las falsedades, mujer de hachas tomar. Sorda a todo llamado, muda de sentimientos y cercanías, ciega a toda verdad. Universitaria de esterilidades con universidad atragantada, doctora de una cátedra irrespirable de resentimiento”. Por algo es un escritor de varios libros morales de autoayuda. En su página de Internet proclama: “¡Bienvenidos a mí!”. Además, como “nutricionista intelectual” ayuda a los líderes del PRO a situarse con el ¡pum para arriba! Y hasta escribió guiones de humor para Gasalla en El palacio de la risa. Todo lo dice muy seriamente mientras publica su autodefinición psicológica que dice: “Pensador contento”. Pero ésa es una contentura paradojal porque Rozichtner exhibe más rabia que la que se procesa en los laboratorios del instituto Pasteur.
El raro fenómeno argentino es que la oposición, ante los resultados favorables obtenidos en las urnas, los celebra con rabia. ¿Por qué no disfruta? Si ganó muchas bancas. Y ganó toda Buenos Aires con la soja incluida. Pero el “día después” se lanzó rabiosa a desparramar rabia por los medios. ¿Será que tener que esperar hasta diciembre es demasiado? Y, por si fuera poco, también deberán esperar hasta fin de 2011 para competir por el premio grande. Es que les debe resultar desesperante tener ahí, a un tranco de pollo del sillón presidencial a su conspirativo Cleto y no poder transferirlo ya mismo al asiento titular. Y definitivamente. Por eso, cuando los democráticos opositores se expresan, suelen decir como un mérito: “Queremos que este gobierno llegue al final de su mandato”. ¡Faltaba más! Cómo les cuesta disfrazar retóricamente al inconsciente conspirativo (porque no quiero usar la palabra “destituyente” tan preciosa como abominable).
La paciencia, aquel atributo de Job y de los antiguos chinos, no parece ser un atributo de la oposición política. Bueno: tampoco de los políticos de la misma manada. Ya acechan. Das Neves empieza con su bola de nieve. Tanto apuro no se sabe si es para distraer o para inmolarse, como esos ciclistas que corren en equipo y siempre hay uno que prematuramente se desgasta para distraer a los competidores y dejarle la sorpresa triunfal a alguno de su equipo que corre de atrás y descansado. Pero no hay que descartar que Pino se disponga a “descarriarse” triunfalmente en los ríos encantados de la mass media. Ahora, todos los programas buscan aprovecharlo. Podría ocupar mediáticamente el lugar de la Carrió que ya no mide como antes. Es un nuevo target de público y de rating. Pino paseándose de polera como peronista disidente de los peronistas disidentes. O como disidente de los coincidentes. Y, tratándose de un creador de bellas ficciones, podría intentar la transgresión por el método de la fantasía cósmica porteña con un mensaje nuevo: “Vamos a por el vellocino de oro, por el agua destilada, y por el petróleo comunitario. Sí, cada argentino tendrá por derecho un surtidor propio en su casa a canilla libre”. No, esto no lo dijo Pino. Soy yo el que fabulo. Tampoco dijo Pino que Cobos debería renunciar. Lástima, porque está acertando con algunos. como con Jaime…Ah, si probara y acertara con la misma eficacia con Cobos! Ahí sí que sería peronista.
En la coalición cívica y en las grandes ligas acusadoras coinciden con él en sus exigencias renunciantes, aunque sin sus dones interpretativos. Es que no filmaron La Hora de los hornos ni se ligaron, como él, dos balazos en las piernas. A esta altura del crepúsculo votante, todos quienes avanzaron varios casilleros desde altares y silos, o de cuentapropismos de izquierda onírica, ya saben quién fue el auténtico y excluyente ganador del domingo.
No se apuren a decirlo. Porque no fueron ni Gran Cuñado, ni De Narváez, ni el cardenal Bergoglio, ni Poliarquía. Ni siquiera los periodistas puros ricos y famosos. La respuesta está en el diario Clarín del martes. Y la escribe el ingeniero Héctor Huergo, empresario rural, editor del mensaje agroganadero del megagrupo, quien tituló a su nota: “El ‘cocinero´ de un acuerdo que se firmó hace un año”. Ésta es también una incitación imperdonable. Disculpen otra vez. Pero vayan pensando en qué pasó hace un año que haya respondido al universo de Huergo. Es fácil. Basta de suspenso. El texto de Clarín lo revela: “Hay consenso acerca de que el gran triunfador de la contienda electoral es ‘el campo’, con su abanderada la soja a la cabeza. El nuevo menú consiste en milanesa de soja, preparada por los chefs Lole y Felipe. Y acompañada por una copa del mejor malbec mendocino, elegido para la ocasión por el catador Cleto. Sin embargo el gran cocinero en las sombras, el que puso toda la carne en el asador ha sido el dirigente sindical Gerónimo ‘Momo’ Venegas”.
Si lo dice el ingeniero Huergo, habrá sido así la cocina. Lo que nadie cocina últimamente es chancho. Me meto en terreno riesgoso. Pero leer esta crónica no exige barbijo. Tampoco requiere la promiscuidad temeraria de la ronda de mate. Todos estamos bajo sospecha. Nadie está a salvo del contagio. El temor nos hermana y nos une en el desconcierto de no saber si nuestro cuerpo figura en el delivery del virus o el virus pasa de largo. No hay mal que por bien no venga. Éste es el inesperado beneficio de la pandemia: que nos une, aunque sea un ratito, en la desgracia.
orlando barone.

lunes 22 de junio de 2009

así les va a quedar el culo manga de putos.....



así,se entendió?

por los votos o por las balas

El fraude

Por Claudio Díaz*

¿La gente es estúpida?, ¿come vidrio?, ¿quiere suicidarse? Es probable que un número importante de sectores tinellizados expresen hoy, frente al escenario donde se pavonea parte de nuestra clase política, su adhesión a la figura del empresario Francisco de Narváez, especie de San Cayetano canchero y guitudo que promete paz, pan y trabajo en forma milagrosa, sin tener que pelearse con nadie porque él -nuevo gurú de la bondad y la justicia social- derramará luz sobre la Argentina oscurecida y desesperanzada de los Kirchner.

Las dudas acerca del estado mental de ciertas “especies urbanas” que habitan en el conurbano y la provincia bonaerenses surgen de comprobar que, efectivamente, el hombre del tatuaje empieza a ser observado en este tiempo de política mercantilizada como un producto más de consumo, acaso un yogur que bebido a diario nos cambiará la vida mágicamente.

Conseguido el primer propósito, es decir: haberlo hecho famoso; a una semana de las elecciones los medios pueden presentarlo como alguien que en menos de tres meses de carrera tiene prácticamente los mismos puntos de quien, siendo presidente de la Nación y del principal partido político nacional, ocupa la pole position desde hace al menos seis años.

Esa “equivalencia” de apoyo popular se traslada a la afición incluso sin reparar que en el día a día que se vive en las barriadas bonaerenses, sean estas más populares o más clasemedieras, no existe tal igualdad. Para ser estrictos: en cualquiera de los actos del gobierno nacional se advierte, por supuesto, el aporte del llamado “aparato” que controlan los temibles barones del PJ. Pero es innegable que, al mismo tiempo, mucha gente concurre espontáneamente movida por el simple hecho de ofrecer su afecto o el agradecimiento a quien le permitió acceder a una mejor calidad de vida: pobladores de barrios o villas que no tenían agua ni cloacas; laburantes que recuperaron su trabajo o ganan mejores sueldos por la posibilidad de discutir sus remuneraciones a través de paritarias; jubilados que accedieron a ese beneficio en este último tiempo.

No puede decirse lo mismo de las caminatas de De Narváez, recauchutado con la piel tersa de un joven de 35 y esos rizos dorados que intentan disimular su cabeza colorada de fosforito. Lamentables actuaciones de comedia barata donde se lo ve junto a Macri sin poder disimular, ambos, la cara de asco que les da el tener que chupar de la bombilla de ese mate que antes pasó por manos de una abuela de cabellos grises y piel morena.

Más allá de que el odio incomprensible, ciertamente patológico, que despiertan los Kirchner en sectores que con tal de verlos derrotados votarían sin dudar a Videla, Alfonsín, Menem y De la Rúa juntos; más allá, insistimos, de que esta enfermedad “civil” llevará a vastos sectores de la clase media a votar al antiperonismo; los diarios y la televisión ya instalaron la idea de que entre Kirchner y De Narváez no hay diferencias y que, es más, el hombre del Pro estaría en condiciones de ganar porque en última instancia los indecisos se volcarán a su favor.

Este es el punto central de lo que debemos analizar. Conociendo de sobra los procedimientos con que actúan los enemigos históricos de la Argentina, podríamos afirmar sin vacilaciones que estamos en presencia de un operativo para sembrar en el terreno de la “opinión pública” la idea de que si el próximo domingo De Narváez no consigue los millones de votos que le adjudican los grandes monopolios de la información es, pura y exclusivamente, porque el gobierno nacional cometió fraude.

Vamos a intentar explicarnos con datos más concretos. Hace dos semanas La Nación anunció que el candidato de Unión Pro superaba en las encuestas al Frente Justicialista Para la Victoria por algo más de tres puntos. Se basó en una encuesta de la consultora Poliarquía, cuyos miembros son Sergio Berensztein, Alejandro Catterberg, Alan Clutterbuck, Eduardo Fidanza y Fabián Peredchodnik. A partir de estos apellidos uno se pregunta si la consultora no debería llamarse, en realidad, Oligarquía… Berensztein, por si faltara algo, es columnista de… La Nación. Una objetividad a prueba de votos.

Pero es el Grupo Clarín el que en los últimos 10 días intenta “demostrar” la paridad entre los dos principales contendientes de la provincia de Buenos Aires. En el diario y en la señal de cable Todo Noticias, Julio Blanck y Eduardo Van der Kooy vienen machacando con datos estadísticos que en la mayoría de los casos carecen de la identificación de las encuestadoras que supuestamente los brindan.

El jueves 18 Clarín titula: “Todavía no asoma un ganador claro en la elección clave de Buenos Aires”. Y agrega: “La mayoría de los sondeos muestra pequeñas diferencias a favor de Kirchner. Pero otras mediciones ya dan ganador por poco a De Narváez”. El artículo está firmado por Julio Blanck, quien sostiene casi impúdicamente “…hay otros datos sugestivos. El más fuerte de ellos es que dos encuestadoras que trabajan para el kichnerismo están presentando una extrema paridad en la provincia. Los titulares de ambas firmas requieren la más absoluta reserva sobre sus identidades (…). Una de esas encuestas le da a Kirchner una agónica luz de ventaja sobre De Narváez: menos de 3 puntos, con indecisos que no llegan al 10% y una curva que marca, desde hace tres semanas, un achicamiento constante de la brecha. ‘La tendencia no es buena para Kirchner’, admitió el hombre que dirigió esa medición (…). El otro encuestador oficialista tiene directamente un escenario de derrota de Kichner (…)”.

En la misma nota, Blanck se hace eco de la encuesta de Poliarquía publicada por La Nación sin referir la colusión de intereses entre ese diario y la consultora que tiene como dueño a alguien que, precisamente, trabaja para ese medio. Hablando de elecciones, y como quien no quiere la cosa, en la carta del editor al lector del mismo día, Ricardo Roa hace referencia a la situación en Irán y da por hecho que el electo presidente Mahmoud Ahmadinejad cometió fraude para imponerse en las elecciones (a propósito: el presidente de Brasil, Lula, aporta una cuota de sentido común al sostener que “no pudo haber manipulación del resultado ya que el presidente logró más del 60% de los votos… Ahmadinejad tuvo una gran victoria”; ver Clarín en la misma edición).

Un día después, el viernes 19, Blanck vuelve a la carga con más datos que prueban el descomunal apoyo del pueblo al millonario empresario chupamenem. Esta vez el título de su nota dice… “Desconcierto peronista: Kirchner y Reutemann la tienen muy difícil”. Escribe: “… en algunos de esos distritos (se refiere a los del Gran Buenos Aires), De Narváez estaría alcanzando un desempeño sorprendente (…) le proyectaba un 34% de intención de voto en La Matanza y un 32% en Esteban Echeverría (…)”.

Imaginemos ahora el anochecer del domingo 28. Se van conociendo los resultados. En la provincia de Buenos Aires el kirchnerismo suma los suficientes votos como para imponerse con relativa comodidad: ¿seis puntos de diferencia, ocho, tal vez diez? ¡Imposible…! Si las encuestadoras y sus voceros, los diarios y la oligarquía periodística conformada por las Magdalenas, los Nelson, los Joaquín, los Blanck y los TNembaum nos aseguraron que había empate y que el Colorado ganaba en la arremetida final, picando desde atrás…

Ahí está la prueba, señores. Hay fraude. Kirchner metió la mano en las urnas y en las computadoras (en realidad estuvo escondido en cada cuarto oscuro para cambiar los sobres con los votos opositores). Por las dudas, Carrió saldrá a decir a eso de las nueve o nueve y media de la noche que ella ya lo había denunciado. Y que fue a la OEA y todo para avisar que el fraude estaba en marcha desde el verano.

Ojala toda esta presunción sea simplemente un exabrupto propio de lo mal pensados que somos. Pero si no lo es, prepárense los argentinos de buena leche a la reacción en cadena de sus enemigos. ¿Pedirán la intervención extranjera ante la certeza de que la Argentina es una dictadura que comparte el eje del mal junto a Venezuela e Irán? Todo es posible. Y mucho más en este momento de la humanidad en el que –superada la etapa en la que los poderes económicos mundiales avasallaban a los países a través de la vía militar- el sistema de dominación tiene en los diarios y la televisión, en la radio y los canales de noticias, a sus nuevas fuerzas de ocupación.

el domingo a la noche,a defender el voto en las calles.....

hasta la victoria siempre.

saludos.

pd:un abrazo inmenso chango.

sábado 13 de junio de 2009

nestor y Artemio


gracias claudia, un abrazo.
saludos.

viernes 12 de junio de 2009

Estimado compatriota:

Por Norberto Galasso

Yo sé que a usted no lo van a engañar ni los diarios, ni la pantalla televisiva, ni las radios manejados por poderosos grupos económicos. Sé también que está informado que De Narváez gasta $ 867.000 por día en su campaña electoral y además, tengo la certeza de que a usted no le convencen “los versos” que pregona la mayoría de los políticos en declinación. (También usted advirtió seguramente que el abogado defensor de Narváez en el caso de la efedrina es Mariano Cúneo Libarona, quien casualmente es el penalista que defiende a Menem en los juicios por sus negociados). Cómo no lo va a saber si usted pertenece a la clase media de la ciudad de Buenos Aires que lee diarios y mira noticiosos televisivos.

Le escribo estas líneas porque sé también que a usted le molestan algunas cosas del kirchnerismo, o muchas.

Le confieso que también a mí me dejan insatisfecho algunos aspectos de esta gestión.
Se lo repito, aunque estoy seguro que usted sabe bien quiénes son “los otros”: los peronistas Menem y Duhalde, los radicales que estuvieron con De La Rúa, el gran consorcio empresario de los Macri y el multimillonario que encubre las aspiraciones de Duhalde pues, como usted sabe, De Narváez no puede ser presidente porque no es argentino nativo. Y hasta algunos “videlistas” como la “procesista” Cecilia Pando, fervorosa representante de los represores y admiradora de Duhalde, es decir, de De Narváez.
Usted los recuerda tan bien como yo, seguramente.

Son los que quieren volver a la Corte Suprema en manos de jueces corruptos como en el 2000, a las humillaciones de la Argentina sometida a “relaciones carnales” con Estados Unidos como en 1998 y subordinada a los planes recesivos del Fondo Monetario Internacional, así como al incesante crecimiento de la Deuda Externa, con Cavallo y compañía.

Usted se acuerda, ¿no es cierto? Seguro que sí: cómo subía todos los días el “riesgo país” y los intereses y el saqueo... Quieren volver a entregar a los financistas especuladores el manejo de los aportes jubilatorios de todos nosotros, volver a la libre importación que destruyó gran parte de nuestra industria y provocó la desocupación, de donde surgió la delincuencia y la inseguridad que todavía sufrimos.

¡Cómo no se va a acordar!

Usted, comerciante minorista que estaba la mayor parte del día con los brazos cruzados esperando clientes que no llegaban en aquella época desgraciada, usted, joven con inquietudes, que estuvo tentado de sumarse a las colas ante las embajadas de España e Italia, junto a tantos amigos que veían cerrados sus horizontes en nuestro país. Y usted, víctima de los negociados de Menem, que llegó a explotar un cuartel para que no se pudieran contar las armas que se habían vendido ilegalmente o estafado por De La Rúa, “el moralista” De La Rúa, que sobornó a los senadores para sancionar la ley de flexibilidad laboral. ¿Se acuerda de esa ley? ¿Se acuerda de los contratos basura? ¿Acaso olvidó que cuando la casa se incendiaba De La Rúa decía por T.V. que le preocupaba la posible extinción de la merluza?

Todos esos son los responsables de aquella Argentina hundida en el fango, en la miseria y la corrupción... y de los cinco presidentes en una semana, ¿se acuerda? Y del “corralito” y “el corralón”, cuando tuvimos que salir a la calle, con las cacerolas, reclamando “que se vayan todos”.

¡No me diga que no se acuerda!

Búsquelos en las listas de la oposición.

Algunos aparecen, otros están escondidos detrás de Narváez y de Michetti, mientras Menem y Duhalde ya se frotan las manos pensando que algunos confundidos van a votar a sus títeres y hasta los amigos de De la Rúa se preparan para rebajar, de nuevo, sueldos y jubilaciones, como en aquella época, cuando López Murphy proponía arreglar la situación económica rebajando a la mitad el presupuesto de educación y salud.

¿No me diga que se olvidó? No puedo creerlo.

Aquello no va más y usted lo sabe.

No lo van a engañar con las pavadas de si Cristina cambia o no de cartera todos los días o si Kirchner vocifera en vez de persuadir.

A ellos les molesta el gobierno por sus aciertos y no por sus errores, y prometen una Argentina venturosa, cuando tienen el proyecto de hacernos volver a los 90.

Porque aquí, mi amigo, se están jugando cosas mucho más importantes que las chicanas que maneja la oposición, precisamente porque no puede desnudar públicamente su proyecto de regreso al pasado: que si el gobierno no hace reuniones de gabinete, que si Néstor influye sobre Cristina y otras “zonceras” en las cuales usted y yo no podemos detenernos cuando la cuestión central reside en cómo nos defendemos de la crisis mundial que va alejar de nuevo a los clientes de los comercios, que va a cerrar de nuevo los horizontes de los jóvenes si vuelven aquellos que fueron responsables de que la Argentina estallara en el 2001.

Con algunas caritas nuevas -juveniles porque tienen tatuaje- ellos quieren tapar su proyecto nefasto: por eso no se sabe si son estatistas o no, si son fondomonetaristas o no, si son latinoamericanistas o no, ni siquiera si son democráticos o no, porque lo que son es el pasado, aquel que usted y yo vivimos, desde el 74 hasta el 2003, cuando ellos gobernaban a favor de los grandes consorcios, de los grandes bancos, destruyendo al país.

Usted sabe, porque está informado, que desde el 2003 se ha bajado la desocupación y ha crecido el Producto Bruto como nunca en nuestra historia y que se vive mejor, aunque el conflicto con el campo desató inflación –más allá de que el INDEC intentase ocultarla- pero que ahora está más o menos controlada.

Usted sabe también, porque no es zonzo, que la Sociedad Rural no salió jamás, en toda su historia ,ni tampoco ahora, a defender la democracia y el bienestar del pueblo, sino a proteger sus vacas y sus reproductores que valen millones, así como sus cuentas bancarias en el país y en el extranjero, que se trata de un reducido grupo de grandes terratenientes y sojeros a quienes sólo les interesa exportar y cuanto menos coman los argentinos, mejor, porque hay más mercadería para vender afuera, mientras tienen a los peones “en negro” y de pata al suelo. .

Yo sé que usted entiende todo esto, pero le doy esta alerta porque, después, los males los pagamos todos. Y también le advierto que no conviene jugar al divisionismo, votando a una supuesta izquierda sin chance alguna, la cual -restándole votos al gobierno- beneficia a esa derecha reaccionaria que gobernó casi siempre en la Argentina.

Usted sabe bien que tenemos que terminar con la necedad de La Rúa y la viveza de Menem y Duhalde. Y también sabe que todos queremos un país mejor para nuestros hijos y nuestros nietos, pero los que destruyeron lo que íbamos construyendo, vienen ahora con “el verso” de un mundo mejor cuando siempre fueron la expresión de un mundo peor.
No nos mejorarán, por el contrario, nos destruirán otra vez.

Este gobierno, con sus limitaciones, y desaciertos, abre sin embargo un camino.
Apóyelo por su aciertos, sin por eso dejar de criticar sus errores, y empújelo hacia las transformaciones necesarias que urgen en nuestra Argentina.

Hay lo que hay, estimado amigo, y de todo lo que hay, no vote por el pasado.

Yo sé que usted no va a jugar con fuego: porque ya otras veces ha sucedido que por creer que se vota lo mejor, se destruye lo que es más o menos bueno y volvemos a lo que es decididamente muy malo.
el ortiba


saludos.

jueves 11 de junio de 2009

josé Pablo Feinmann

josé Pablo Feinmann es un hombre que piensa, y un hombre que piensa no puede tener una visión muy optimista de la vida. Como él mismo diría en sus clases, la filosofía no viene a dar respuestas, sino a contribuir a la angustia existencial. Para el autor de La filosofía y el barro de la historia vivimos en un mundo “que ya está decidido”. En ese escenario, la relación entre la política y la ciudadanía estará sujeta a las verdades que los medios concentrados construyan (“la misión del poder comunicacional es crear la verdad”, dirá durante la charla) y también al hecho de tener que convivir con la idea de que buena parte de la política, en el mundo, “se hace con dinero, con mafia, con prostitución, con drogas y, en última instancia, con algunas ideas. Que son siempre las mismas. Básicamente la idea del capitalismo triunfante. Y la única idea-fuerza que tiene el capitalismo es que la desigualdad es justa”. –¿Eso en qué medida incide en la supuesta brecha entre la política y el pueblo o, digamos, la ciudadanía?

–Claro, está muy bien eso, porque está la ciudadanía y está el pueblo. Fijate cómo se siguen aplicando los conceptos sarmientinos de civilización y barbarie. Cuando Elisa Carrió hablaba de los centros urbanos, que debían ir al rescate del resto del país que estaba dominado por los punteros y que por eso no votaban por ella, se ve ese esquema. Se está dando, con este antiperonismo virulento, una cosa así de nosotros los cultos, los republicanos, institucionalistas; y ellos, los bárbaros, los instintivos… los negros. No perdamos más tiempo: los negros.

–Llamémosle pueblo, entonces: ¿hay un desinterés real del pueblo?

–Del pueblo, pero los ciudadanos te dirían que ellos no están desinteresados, que el desinteresado es el pueblo, y que ellos tienen que educar al pueblo para llevarlo a que se interese por la política, para lo cual también tienen que sanear las instituciones que están en manos de quienes no las representan. ¿Cuál es el deber del ciudadano, entonces? Luchar contra quienes se han apropiado de las instituciones, sacarlos de ahí, ocuparlas por los sectores cultos, y desde ahí convocar al pueblo, educar al soberano. Pero el pueblo no se preocupa nada por las instituciones ni por la cosa pública.

–¿Y eso debería ser así o es una consecuencia?

–Está mal. Pero es un resultado de la política de devastación nacional que hizo la oligarquía argentina y el capital. A partir de los últimos años de Alfonsín y con Menem, que instaura el neoliberalismo extremo, se produce una marginación muy fuerte, expresada en un enorme sector de la población que pasa a integrar una masa que no tiene trabajo, no tiene educación, que si va a la escuela se desmaya del hambre. ¿Qué siente un tipo que ha sido escupido por la sociedad, que no tiene trabajo y no tiene ni para pagar los útiles? Que esta sociedad considera que no vale nada.

–Y pasa a identificar a la sociedad y a las instituciones como un otro, ajeno…

–Para el tipo que ha sido expulsado de la sociedad, la sociedad es el otro, el enemigo. Entonces, si se transforma en un delincuente, se asombran tanto de que mate; pero el tipo que mata es porque siente que su vida, ante todo, no vale nada. Se lo han demostrado. Entonces, ¿por qué va a valer la del otro? Incluso debe de haber algo de resentimiento, de venganza, bronca: ah, vos sos un incluido, la pasás bien, tenés todo lo que yo no tengo. Bueno, jodete, ahora te mato. Ahora, esa delincuencia la creó la gran delincuencia del país, que es la de los poderosos de la Argentina, los que levantan las torres, que hacen de Puerto Madero un Edén para los poderosos. El destino del país en realidad se resuelve en dos partes. O son tantos los hambrientos que invaden Buenos Aires y matan a todos, o las clases altas siguen manejando todo a su antojo y van paliando los conflictos con los desheredados. Y van manipulando a la clase media a través de los medios.

–¿Los medios funcionan como un partido político?

–Como un partido político del poder, absolutamente. Porque los medios tienden a consolidar lo que ya está hecho o a destruir aquello que pueda significar una diferenciación de lo que los verdaderos poderes quieren que esté establecido. Porque los grandes medios están en poder de las grandes empresas. Cada vez acumulan más medios y eso es acumular más poder de verdad, que es el que surge del poder comunicacional. Por dar una definición, la misión del poder comunicacional es crear la verdad.

–La concurrencia en los actos eleccionarios es alta, ¿allí se manifiesta una relación real entre sociedad y política?

–Supongo que la gente quiere participar alguna vez de algo y sabe que su único momento son las elecciones. Ahora, yo creo que hay muchos que lo deben hacer con verdadera convicción. Y otros van y votan, porque creo que el votante peronista entra, busca la boleta justicialista y la mete. El votante peronista creo que todavía vota a Perón. Y los otros, los ciudadanos, están convencidos de que tienen que votar, para debilitar el poder de un gobierno que ellos tienen que debilitar. Toda la clase media cacerolera del año último, uno puede estar de acuerdo o no, pero tenía profundas convicciones.

–Pero esa gente sigue sintiendo que la política institucionalmente no la representa y se desentiende de ella, ¿o no?

–¿Y qué va a hacer? ¿Se va a afiliar a un partido? No. Ve por la televisión y después habla de política con el taxista.

–Quizá puede interpretar las cosas de una manera distinta, desarrollar una visión superadora.

–Ah, bueno, ese es el caso de la libertad del sujeto ante los medios. Los medios están destinados a sujetar a los sujetos. No todo sujeto es sujetable. Hay sujetos a los que no logran sujetar, que dicen qué porquería es esto y cambian de canal o apagan la televisión. Ahí hay un gran avance de ese sujeto en su propia libertad, pero eso no pasa mucho.

–¿Eso de que no haya programas políticos en televisión abierta es un síntoma?

–El gran programa político que hay es el de Tinelli, ¿no? Todo el mundo lo ve, y bueno, son más los políticos que ven ahí, en Gran cuñado, que los verdaderos. La gente está convencida de que es más real el D’Elía de Tinelli que el verdadero. Me contaban que el D’Elía de Gran cuñado dice todo el tiempo “yo te odio”. Entonces ya tenés: D’Elía igual odio. La gente va a sentir que el que les va a hacer conocer a los políticos es Tinelli, y yo creo que ahí se juegan las elecciones, en un gran porcentaje al menos. Esos son los medios, y están para crear verdades. No existe la verdad, es una lucha donde cada uno tiene una verdad y la impone el que tiene más poder. Hay una famosa frase de Nietzsche que dice que no hay hechos, hay interpretaciones. La vida política es una lucha por la interpretación de los hechos.

caras y caretas

hebe

lunes 1 de junio de 2009

“VotamosPositivo.com”: 1ra Consigna.



Llegó el momento compañer@s! Para tod@s los que gusten de acción y entiendan que no hay otra forma para hacernos escuchar sino HACIENDO y revolucionando a los inertes que “lo miran por TV” o por algún otro lado que convenga…

En fin, para nosotr@s, peronautas, militantes, kirchneristas, progresistas, cibermilitantes, parte del pueblo de la nación, la PRIMERA CONSIGNA de este mes de trabajo intenso es:

Como ya vimos, la esencia de esta Cibercampaña es poder reflejar la razón, justificación, motivo, coherencia, idea -o ideal, fundamento, por el cual los Argentinos Votamos Positivo.

Y no dudamos que tenemos que hacer llegar nuestras razones a cada rincón del país. Por ello, la premisa Nro 1 de esta Cibercampaña será utilizar las herramientas que tod@s ya manejamos para replicar el sitio en todas nuestras redes de contactos de la siguiente forma—>

* Los Blogueros debemos armar un post -o entrada- cuyo título comience con “VotamosPositivo.com” y en el cuerpo del post linkeen al portal o a alguna de las noticias que están publicadas dentro de la sección “Reivindicaciones sociales justas y para todos”, o de la sección “Medidas económicas redistributivas y de crecimiento sostenido” o bien a alguna dentro de la sección “Logros de esta gestión en educación”
* Los Cibermilitantes asiduos lectores de los foros de los distintos diarios nacionales o provinciales, debemos -con sutileza propia de las enseñanzas del Gral. Perón,- linkear alguna noticia publicada en las secciones mencionadas en el ítem anterior.
* Los habitués de FACEBOOK, -y otras redes sociales como La Peronósfera también-, debemos crear una nota o enlace que lleve el título “VotamosPositivo.com”, linkee al portal y dejárselo en el muro a 5 contactos de la red.

MUY IMPORTANTE–>La idea es suegerir a dos amigos más que repliquen también la primera premisa, y luego, una vez que terminen con la consigna, deberán dejar un comentario en ESTE POST linkeando a su nota o post.

Todos, blogueros, facebookeros, peronautas, cibernautas, debemos utilizar todas las herramientas para mostrar a todo el país y el mundo, por qué este 28 de junio INDUDABLEMENTE, VOTAMOS POSITIVO.

Manos a la obra compañer@s! Hasta la Victoria…



en vivo acá

votamos positivo

vamos por el 45%.........

saludos.

jueves 28 de mayo de 2009

Venezuela en vivo

acá.

saludos.

lunes 18 de mayo de 2009

No pierda el decoro, profesor…

Estimado Wiñasky, gran maestro de periodistas:

Le pido disculpas por abusar de su exquisito tiempo, pero necesito hacerle algunas preguntas.

¿De verdad cree que Canal 7 es el INDEC de los medios nacionales? Es muy buena la metáfora que usted trazó en la edición del viernes 15. Aunque engañosa… Intentar equiparar cifras falsas de la economía con escasez de voces opositoras en un informativo no tiene nada que ver…

De todos modos, eso no es lo más importante. Usted considera que el noticiero del 7 está controlado desde la Casa de Gobierno. Es discutible, lo invito a cotejar su contenido. Si es honesto intelectualmente, cosa que no dudo, se dará cuenta de que el tratamiento de la información no es tan oficialista como dice en su nota.

Ahora, ¿se ha puesto a mirar a la competencia? ¿Qué neutralidad y pluralismo informativo encontró en el multimedios América, ahora que lanza a su propio dueño a la contienda electoral? ¿Mira Telefé? Bueno, si no tiene tiempo lo eximo de cualquier respuesta.

A propósito: ¿y por casa cómo andamos…? Con una mano en el corazón (quédese tranquilo que Magnetto no mira…), ¿no le da un poquito de vergüenza trabajar para un medio que todos los días reproduce declaraciones de la diputada radical Silvia Giúdici, una gran lobbysta del Grupo?

¿Tampoco tiene nada para decirnos de Canal 13 y su hermanito, TN? Usted, tan afecto a recordar el pasado de dirigentes políticos o gente de la cultura, ¿no le explicará a sus alumnos de dónde viene Chiche Gelblung, aquel lustrabotas de la dictadura que ahora es ejemplo de periodismo independiente en Radio Mitre, Canal 13 y Metro?

Ay, profesor… No pierda el decoro, y sea un poco más ecuánime. Está bien que usted es un cuadro del Grupo Clarín y que se lleva unos cuantos miles de pesos al bolsillo… Pero trate de conservar un poco de independencia. Y no se agache tanto porque se le va a ver la cola.

Perdón, olvidé presentarme: me llamo Claudio Díaz. Trabajé en Clarín, como redactor, algo más de seis años. En algunos de ellos me hicieron la vida imposible porque no permití que me retocaran las notas: querían hacerme “decir” lo que no había visto o lo que no pensaba. Hasta que el año pasado pude darme el enorme placer de decirles en la cara (al enano Kirchsbaum, a Ricky Roa, a Blancknieves…) lo que realmente son: unos mercenarios del periodismo que podrán tener mucha chapa de intelectuales o filósofos, pero que en verdad son una mierda.

Profesor, no permita que el olor a cloaca invada su vida.

Atentamente, Claudio Díaz

sábado 16 de mayo de 2009

Burradas literarias, gramaticales, machistas y mediáticas

Burro. Yo. En una crónica anterior, al citar un cuento de Augusto Monterroso, lo transcribí erróneamente. Me lo observó con nobleza mi colega Carlos Polimeni, que lee y sabe leer lo que lee. No importa si erré por distracción o tipeo, o exceso de escritura, pero el ya reconocido cuento es así: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. Es tan breve y perfecto que errarle una coma o privarlo de ese adverbio implacable -“todavía”- más que un error es un descuartizamiento. Disculpen si lo hice. He cometido muchos errores. Ya lo confesé varias veces: un día voté a Elisa Carrió. Antes, había votado a la Alianza. Voté a Julio Cobos, por inercia indebida. Nunca voté a Carlos Menem, pero no sé si eso compensa. Tuve aciertos en ligas menores. Creo que mi mayor acierto político es nunca votar a ciegas a favor de los medios. Si antes para un peronista no había nadie mejor que otro peronista, para mí, hoy, siempre hay alguien mejor que un periodista. Yo no me eligiría si me dieran la opción de elegirme o de poder elegir a un carpintero. Últimamente los medios vienen con intenciones muy intencionadas. El otro día, de apuro, el cronista de CQC le preguntó a la Presidenta: “¿Qué piensa de Andrea del Boca candidata?”. La Presidenta negó que eso fuera cierto. El cronista insistió: “Salió en los diarios”. La Presidenta respondió: “De algunos diarios, lo único que hay que creer es la fecha y el precio de tapa”. Bueno, está también la página de avisos fúnebres. No van a poner muertos de mentira.

Hablando de diarios, El País, de España, nació socialista y se ha vuelto “recontra”; es que el grupo que lo sostiene acaba de perder el negocio de las transmisiones exclusivas de los partidos de fútbol. Y el socialista José Luis Rodríguez Zapatero tiene la feroz culpa de que la licitación haya favorecido a otro grupo. Todos cometemos errores de toda clase. Desde el más elemental -el del matrimonio- hasta el más sofisticado: creerse la paranoia de una conspiración planetaria para que se hable de la peste del chancho con tal de tapar la peste de los mercados. No: hay lugar para todas las pestes. Fíjense este detalle numérico: unas cincuenta muertes en tres o cuatro países, proclaman la pandemia en un mundo de casi siete mil millones de habitantes. Pensar que el tsunami de Indonesia acabó con más de medio millón de muertos. Y que el otro día nomás, mientras Barack Obama, simpatiquísimo, se comía una hamburguesa barata y la bella Michelle Obama salía en las portadas con su nuevo corte de peinado, los aviones estadounidenses arrasaban un pueblo afgano y mataban cien viejos y niños inocentes. Pero fueron eficaces, también mataron a dos o tres talibanes. Nada de eso influyó para que Obama, días después, contara chistes inofensivos acerca de sí mismo, como que los próximos cien días de su gobierno iban a ser tan buenos que se cumplirían a los setenta y tres días. Cómo se rieron todos los presentes. Para sus subordinados, no hay nadie más chistoso que un patrón o que un jefe. Pero aún más, el líder de un imperio contando chistes ejerce el mismo efecto que el que ejercerían actuando juntos Charles Chaplin, Groucho Marx, Woody Allen, Totó y Alberto Sordi.
Más folclórico, aquí tenemos a Luis Juez, el cordobés chistoso que uno no querría que le tocara de compañero de asiento en un viaje largo a Purmamarca. Habría que preguntarle si le causa gracia a Norma Morandini, su acompañante partidaria. Digo que hay errores argentinos menos brutales que los que yo he cometido. Por ejemplo, alguien que hubiera votado a un intendente K que de pronto se vuelve ruralista. No anoto al vicepresidente porque ese caso es peor: se lo votó ignorándolo, y él se desquitó ignorando la dirección del voto recibido. Qué se le va a hacer. Ah, otro de mis errores fue haber nacido en La Boca. De haber nacido en otro tipo de barrio pro-muro sería otra cosa. Me quedo con La Boca.

No sé si tiene que ver, pero jamás expondría a una mujer al maltrato mediático al que se expuso burdamente a María Helena Cháves, la mujer de Felipe Solá. La noticia de su supresión de la lista de candidatos fue titulada como “la sacaron”, o “la bajaron”. Y antes habían dicho de ella “la metieron” o “la pusieron”. Sí, como un objeto de un estante. El lenguaje machista no tiene autocontrol mediático. Sale “derrepente”, sin fijarse en lo que hiere. Por suerte, de aquellos más intrascendentes errores de gramática que confesé al principio, me absuelven inexorables especialistas que, en la redacción, terminan de pulir mis envíos. En el caso de este envío, más que gramaticales los errores seguramente serán políticos. En compensación, la revista Debate cuenta con analistas que pueden reparar al lector de cualquier extravío “callejero”. La sección se llama “Por la calle”. Y eso la perdona. Aunque no sé si es extravío adelantar un diagnóstico obvio: que los centros sojeros, en su afán secesionista, van a votar con angurria no positiva. Que voten como quieran. La soja es un cultivo traicionero que nace de alterar la naturaleza y acaba alterando las facultades mentales de quienes están cerca. ¡Qué foto la de la tapa de La Nación del domingo! Posan en ella, en sonriente diálogo republicano constituyente, Hugo Biolcati y algunos integrantes de la Mesa de “desenlace”, junto a Carlos Reutemann y Juan Schiaretti. Si uno lee a Horacio González ese mismo domingo en Miradas al Sur, diría que para completar esa foto están faltando los que él distingue como los doctrinarios de la derecha: Mariano Grondona, el cardenal Jorge Bergoglio y Elisa Carrió. Ese día, el habitual análisis “deseo ficción” de Joaquín Morales Solá llevaba este título: “Kirchner, en las puertas de una derrota”. Lástima que para no ser menos en lanzar profecías de fuego negro, el ya inalcanzable Pino Solanas nos advierte en la revista Debate: “En el segundo semestre se viene un ajuste monumental”. ¡Monumental! ¿Tú también, Pino? No sé por qué me acuerdo de la frase de César al caer apuñalado por Bruto. Faltaría que Estela de Carlotto saliera a denunciar que el Gobierno va a decretar el indulto general para todos los acusados de genocidio. Tenaz con su vida y militancia, el socialista Jorge Rivas reflexiona acerca del lugar de la izquierda democrática. Y escribe: “Alguna izquierda se empecina en esmerilar al Gobierno, como si su desgaste fuera funcional a alguna fuerza de avanzada y no a la mera derecha”.

Lo de la revista Noticias es previsible. El último número, anunciaba en la tapa con la imagen rojiza de Francisco de Narváez: “El hombre que puede poner fin a Kirchner”. Según el título, vendría a ser el nuevo vengador rico de los excluidos. Mientras tanto, los agoreros siguen marchando: ojalá se sigan equivocando. Están obsesionados y pugnan por que la dictadura kirchnerista y su gobierno vejatorio se vayan. Y que todos los argentinos empecemos a gozar los beneficios igualitarios de la riqueza del campo. Y se descubra de una vez por todas que el glifosato es más inocuo que el espiral o que el flit y más saludable que aspirar profundo un tubo de oxígeno.
Ese domingo, Clarín desarrolla en una página el siguiente apotegma científico profético: “En las próximas elecciones, el oficialismo perdería 1.750.000 votos”. De manera objetiva, el redactor (a quien ya propongo como el mejor empleado del mes) explica que por cada punto de deterioro económico, el Gobierno pierde 250 mil votos. Y que, según los datos del Centro de Estudios Regionales y Experimentales (CERX), que actuó a pedido de Clarín, el deterioro económico acumulado es de siete puntos. Vieran la alegría con la cual el mejor empleado del mes publicó esta profecía.

En el mismo diario, pero el viernes anterior, en su columna de espectáculos, Roberto Pettinato escribía: “Moyano dijo que quiere ser presidente. Quiere ser como Perón. La gente piensa si no será mucho para un camionero. ¡Error! Sólo se necesitan tres cosas para que te voten: una lista de promesas utópicas para la campaña; camiones llenos de ignorantes que agiten las banderas con tu nombre y un buen modelo económico que a los tres meses se convierta en un plan canje. Es más, Moyano ya tiene un punto a favor: no necesita pagar los camiones porque ¡los tiene!”. ¿Qué decir? Nada. El reservorio de la farándula prejuiciosa, reaccionaria y xenófoba -no hace falta dar nombres- es abundante.
Hay que empezar a dudar, en vista de recientes declaraciones mortales de ídolos/as populares, si estar tan involucrados con el éxito en la pantalla argentina les va dañando el lado izquierdo de forma irreparable.
En mi caso, lo irreparable es que cada día que pasa voy haciendo crecer más rencores fundados, pero peligrosos. Agrego otro: lo más interesante del nuevo ShowMatch no es ya la exitosa “Casa de Gran Cuñado” con caricaturas de candidatos políticos todavía inconclusas. Lo interesante es que el guión está a cargo de Nik, el más grande dibujante humorístico de derecha. ¡Y dale, Barone, con esa antigualla ideológica! Si ya no hay más nada de nada. Miren cómo está todo, que Reutemann denuncia que está siendo perseguido “por el aparato mediático socialista hitleriano”. ¿Quién lo dirige?
Para mí, que debe ser algo que está ahí atrás y que no se sabe qué es, pero que es una mezcla de Lenin, Mao y Hitler. Está a la vista, que aquella inundación de Santa Fe, que se llevó tristemente tanto, no se llevó todo.

orlando barone revista debate

gracias por el aguante.....

saludos.

''HASTA LA VICTORIA SIEMPRE''

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